Un nuevo mundo en un paraíso imperfecto. Estrecho de Gibraltar. Julio 2020

En el verano de 2020 cruce lentamente el estrecho, dejando tras de mí una fina estela de grafito, polvo sobre el agua. Mientras yo avanzaba, el mineral desaparecía lentamente. ¿Sería movido ad etermum por esas corrientes submarinas invisibles, o se hundiría hasta depositarse para siempre en el fondo del mar, testigo mudo de una acción de la que no queda rastro alguno?